Agricultura limita los abusos en la cadena alimentaria

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Una futura ley proscribirá las prácticas comerciales más perjudiciales para los productores, aunque algunas asociaciones agrarias creen que el texto se queda corto

El Ministerio de Agricultura pondrá fin a las prácticas abusivas que se registran entre los operadores de la cadena alimentaria, donde el sector agrario es el eslabón más débil, con una nueva ley. La disposición incorpora las exigencias comunitarias incluidas en la directiva de 2019 sobre prácticas comerciales abusivas, aunque para algunas asociaciones se queda corta. El objetivo es que se tramite en el primer semestre del próximo año para su entrada en vigor en noviembre.

La futura norma busca poner orden a las operaciones que se dan entre industria, distribución y productores en origen. Para ello, contempla obviamente la obligación de suscribir contratos por escrito donde se fijen desde los precios a otras condiciones de entrega. En el texto redactado destacan tres aspectos: el primero, que su aplicación será generalizada para todas las operaciones por encima de los 2.500 euros. El segundo, que afecta a ventas con operadores de otros países comunitarios cuando no resulte de aplicación la legislación de otro Estado, y de fuera de la UE, lo que es muy importante para el negocio hortofrutícola. El tercero es que también afecta a las cooperativas mediante la obligación de suscribir contratos individuales con los socios, pero solo si en no existe un acuerdo o figuran en sus estatutos las condiciones para la entrega de productos y precios con calendario de liquidación. Las sanciones por no cumplir el nuevo marco legal irán de 250 euros hasta un millón.

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) estima que la ley incorpora muchas de las demandas del sector agrario. Sin embargo, critica que no se hayan considerado otras como la exigencia taxativa de contratos por las cooperativas, la no inclusión del canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías), la no introducción de la venta a pérdidas en el último eslabón de la cadena o la creación de un registro de contratos.

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